El cumpleaños de la tía Marta

Hoy ha sido un día guay, porque la tía Marta ha cumplido años. La tía Marta siempre dice que está mayor, pero hoy era verdad, porque ha cumplido un año más y, como era su cumpleaños, me ha dejado hacer un montón de cosas. Ayer me dejó dormir en una esquina encima de su cama, porque me explicó que perrito es como de la familia y, aunque a veces a la familia no se le deja ni entrar en tu vida, en el caso de perrito es distinto, porque me quiere mucho y soy el perrito más bueno del mundo mundial. Así que anoche me cogió y me subió a su cama, y he dormido allí, en una esquina, y cuando nos hemos despertado, me ha recordado que hoy era su cumpleaños, y yo he movido un poco el rabo y he seguido durmiendo, porque a veces la tía habla demasiado y la cama de la tía es cientos de veces más grande que la mía.

Luego, mucho más tarde, he ido a buscar a la tía Marta al trabajo. Nunca había ido allí, así que me he puesto muy contento, porque he visto el sitio donde recaudan dinero para hacer parques y jardines, aunque no he podido entrar, porque soy perrito y, como los perritos no pagan impuestos, no pueden entrar al edificio donde trabaja la tía Marta. Y cuando la tía ha salido del trabajo, hemos ido a casa de la abuela Josefina, y había un montón de comida, y la tía Marta me ha dado un trozo de una cosa que se llama solomillo y que, aunque mi mamá no lo debe de saber, es mucho más bueno que las sabrosas bolitas. Y, como era el cumpleaños de la tía, han comido una tarta que olía muy bien, pero que no he probado, porque la tía Marta dice que no quiere un perrito ciego, porque el azúcar tiene tarta o algo así, y eso deja ciego a los perritos.

Pero, aunque no he probado la tarta, la tía Marta se ha acordado de mí y me ha puesto no uno, sino tres huesos de galleta o galletas de hueso. Y antes de comerlas me ha dicho no sé qué cosa de que el pulpo Paul del mundial de fútbol era un aficionado y que el perrito Argi va a hacer furor. Y me ha atado con la correa y ha puesto los tres huesitos de galleta o galletas de huesitos encima de tres papeles, y me ha explicado no sé qué cosa de que en uno ponía “España”, en otro “Empate” y en otro “Irlanda”, y que yo iba a clarificar el futuro. Y luego me ha soltado y yo he corrido y me he comido uno de los huesos, y la tía ha gritado: “Empate, Argi dictamina empate” y, como seguía gritando, he corrido a otro y la tía ha dicho: “Ahora dice España”, y cuando iba a por el tercero, la tía ha cogido el hueso de galleta o la galleta de hueso antes de que yo lo alcanzara y me ha dicho que ya valía, que una cosa es una variante en una quiniela y otra apostar por todas las opciones, y que el perrito Argi terminaría haciendo furor por bulímico en lugar de por adivino. Y al final sólo me he comido dos huesos, pero me ha dado igual, porque hoy ha sido el cumpleaños de la tía Marta y ha sido un día muy especial.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s