Perrito feliz

Y vivieron felices y comieron sabrosas bolitas…

Anuncios

5 pensamientos en “Perrito feliz

  1. Querido Argi,
    me alegro muchísimo por ti porque tu mamá ya ha vuelto. Quería decirte que he seguido fielmente tu blog y que me lo he pasado la mar de bien con todas tus andanzas y desventuras. Desde que empezaste a escribir tus historietas, lo primero que hacía todos los días cuando encendía el ordenador, era leerte. Conseguías no solo ponerme una sonrisa, sino hacerme reir a carcajada limpia, que por si no lo sabías, esto es buenísimo para la salud humana, y que es como cuando tú agitas fuertemente tu rabito a lo “Shakira”, que parece que vas a echar a volar en cualquier momento como un helicóptero perruno. Además, se lo he recomendado a montones de humanos y humanas, que han leído tus historietas con mucha ilusión y también se han muerto de la risa con tus anécdotas. Así que no solo has alegrado estos meses la vida de la tía Marta, también la de muchas personas que ni siquiera conoces y que incluso viven a miles de kilómetros de ti.
    Argi, te voy a echar un montón de menos, y a la tía Marta también. ¿Sabes? Aunque por lo que has contado, se ve que se ha comportado como una excelente miembro alfa de tu manada y que te quiere muchísimo; a veces no sé cómo has podido aguantarle con tanto chistarte, tirarte de la correa y no dejarte comer todo lo que te apetecía; así que te entendía perfectamente cuando le llamabas la “malvada” tía Marta. Por cierto, dile que te ha asesorado muy bien con lo del blog porque escribes muy bien y has salido muy guapo en todas las fotos.
    Espero que de vez en cuando nos alegres la vida con alguna de tus andanzas y/o desventuras. Recuerda que hay muchas personas por ahí a las que les encanta saber de ti y que les haces muy felices.
    Te mando miles de millones de caricias y a ver si nos vemos prontito.
    Te quiere,
    la tía Natalia (que además de tía es emigrante)

    • Hola, tía Natalia (que además de tía eres emigrante):
      Como mamá ha vuelto, he tenido que abandonar la escritura del blog. No porque no siga protagonizando un montón de aventuras. No, no es por eso, porque sigo oliendo cientos de culitos de otros perros, y meando por todos lados, y saludando con el rabo a todo el mundo, y recibiendo miles de caricias de humanos que me miran y sonríen. El caso es que la tía Marta era muy laxa conmigo, ahora me doy cuenta de eso, y me dejaba mucha libertad para desarrollar mis capacidades artísticas. En cambio, mamá se ha propuesto reconducir mi conducta.
      Mamá dice que me paso todo el día delante del ordenador, sin hacer nada, y que sólo salgo para conocer a otros perritos y a otras perritas, para olfatear culitos, marcar el territorio y encontrar trozos de comida putrefactos. Y que ya está bien; que, durante su ausencia, me he transformado en un ni-ni de libro, ni estudio ni trabajo ni “ná”, y que menudo poco fundamento; que me debería dar vergüenza a mi edad, que me paso todo el día durmiendo de la camita de Sugus de fresa a la camita de rayas azules, verdes y blancas y, de ahí, a la camita de pasar la noche; que aprenda de los perritos ilustres, como Milú, Ideafix, Scooby Doo, Pluto, Oddie, Snoopy o un montón más, que se ganaban las sabrosas bolitas en lugar de estar viviendo de la sopa boba, y que se ha acabado el disponer todo el día de Internet, porque no hago más que hacer entradas tontas en el blog y ver fotos de perritas de concurso y de recetas de cocina. De hecho, he tardado en contestar porque he tenido que esperar un despiste de mamá, que acaba de salir a hacer unas compras, para poder conectarme a Internet y responder a este mensaje.
      Así que, tía Natalia, ya ves que ahora sí que vivo una vida de perros. Pero, bueno, si mamá se relaja y me da un poco de manga ancha, quién sabe si no volverás a saber de mí a través del blog.
      Un buen movimiento de rabo dedicado para ti.
      Guau-guau,
      Argi

  2. Argi, yo también os voy a echar de menos a ti y a la tía Marta. Desde Barcelona he seguido tus historias y sí, como dice la tía Natalia, has hecho reir a mucha gente. A mí y a mi amiga Mariajo, que tiene un perrito que se llama Pelut. Yo he cuidado unos días un perrito que se llama Chencho, mientras sus dueños se ausentaban. Toda una experiencia.

    Que sigas siendo feliz con tu mamá. Seguro que no olvidas a la tía Marta ni a su familia.

    Gracias, Marta, por compartir esta bonita historia de Argi, tan bien escrita y con tanto humor.

    • Hola, tía Nerea (que, como la tía Natalia, también eres emigrante):
      ¿En Barcelona también hay un montón de restos de comida por el suelo y cientos de culitos de perritos que huelen la mar de bien? Guau… Seguro que sí. Ñam,ñam,ñam. Ya le he explicado a la tía Natalia que yo seguiría encantado con el blog, contando mis aventuras y sacándome fotos con los amigos perritos que hago por ahí, pero a mamá no le gusta nada que esté todo el día conectado a Internet, sin hacer nada, porque dice no-sé-qué de que ya tengo edad para ganarme las sabrosas bolitas, que soy un mantenido, que sólo pienso en sacarme fotos con mi móvil de última generación, volcarlas en el blog cuyo acceso a Internet paga ella religiosamente y pasarme el resto de las horas muertas tumbado en mis camitas sin hacer nada. Y que ya está bien. Que la tía Marta no tiene autoridad ni oficio ni beneficio; que poco más se puede esperar de una empleada pública, porque, como todo el mundo sabe, personas como ella han generado la crisis actual y son responsables directas de la futura intervención; y un montón de cosas más que no entiendo muy bien porque, -a ver si nos enteramos de una vez por todas-, soy un perro.
      Así que, visto el humor de mamá, no me queda otra que abandonar mi afición por marcar diariamente también el ciberespacio.
      Sin embargo, no doy a mamá por perdida. Yo creo que será el estrés de tantas idas y venidas y, quién sabe, a lo mejor en un futuro la convenzo y puedo volver a narrar mis aventuras (si anula el control parental del ordenador, claro).
      Hasta entonces, un lametón muy húmedo para ti y para Mariajo, y un par de huesos de galleta o galletas de hueso para Pelut y para Chencho (yo me encargo de mandárselos… Aquí están… Huelen bien… Ñam,ñam,ñam).
      Guau, guau,
      Argi

  3. Querido Argi

    Pelut y yo acabamos de enterarnos de que no vamos a leer más historias tuyas y de tía Marta, pero queremos que sepas que nos has hecho pasar muy buenos ratos y nos has arrancado muchas sonrisas y risas con tus “cientos de pises”, tu rabito incesante y esa cara de perro bueno que nos has enseñado en todas tus fotos. Seguro que releemos tus aventuras para recordar tus atracones de bolitas, como dormías con… (uy! esto es secreto y así quedará) o como escondido entre los matorrales del parque escuchabas la voz de tía Marta en un tono que no te gustaba nada… Te echaremos mucho de menos, aunque sabemos que vas a ser muy feliz.

    Y a ti tía Marta, gracias por haber “retratado” tan bien a esa parte perruna que todos a los que nos gustan los perros llevamos dentro.

    Muchos lametones de Pelut y esperamos que algún día volváis.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s